¿Cuáles son los consejos de mantenimiento para las juntas?

El entorno en el cual son almacenadas las juntas es de vital importancia para su correcto estado

Las juntas que son tratadas convenientemente se conservan inalteradas por largos periodos de tiempo, aunque es aconsejable no exceder los siguientes límites:

NBR: Máximo de 4 años
FPM: Máximo de 10 años
VMQ: Máximo de 10 años
EPDM: Máximo de 6 años
CR: Máximo de 4 años

Estas son las condiciones ideales de almacenamiento de las juntas de estanqueidad:

Calor : Temperatura de almacenamiento entre +10° y +23°C. Las piezas no se deben almacenar cerca de fuentes de calor.

Humedad: La humedad y el vapor deben ser evitados. La humedad relativa óptima del aire va desde 65% a 75%.

Oxígeno: Los equipos que desprenden ozono tales como motores eléctricos, equipos electrónicos, instalaciones que desprenden chispas, luces halógenas, etc... no deben situarse en la zona de almacenaje.

Luz: Se debe evitar la exposición directa a la luz solar. La iluminación artificial con rayos UVA es dañina ya que genera ozono. Lo ideal es que las piezas estén almacenadas en la oscuridad.

Contacto: Durante el almacenamiento debe ponerse particular atención a que las piezas no entren en contacto con disolventes, combustibles, lubricantes (aceites y grasas), sustancias químicas, ácidos, etc... Además, el contacto prolongado con latón, cobre y acero no inoxidable también es dañino.

Limpieza: Si es necesario, las piezas deben ser limpiadas con agua y jabón, sin utilizar disolventes orgánicos como petróleo, benzol, turpentina, etc... y se debe poner cuidado a no utilizar objetos punzantes, cortantes o abrasivos.

Otras precauciones: Es aconsejable no estirar, curvar o colgar las juntas y no someterlas a pesos permanentes. En caso de duda sobre las condiciones de una pieza que ha sido almacenada durante un largo periodo de tiempo, se puede comprobar el estado de la superficie estirando suavemente. Si la superficie muestra signos de agrietamiento, no debe ser utilizada.