¿Las juntas tóricas requieren de algún tratamiento especial?

Conoce cómo instalar las juntas y cómo cuidarlas para que duren mucho

Las juntas tóricas son las más simples, versátiles y económicas del mercado, aptas tanto para aplicaciones estáticas y dinámicas. El mantenimiento de estas juntas de estanqueidad también es sencillo y bien realizado puede ayudarnos a ahorrar dinero y disgustos.

Mientras están siendo almacenadas lo mejor es protegerlas de la luz del sol, a fin de que no se sequen y endurezcan.

Dependiendo del uso que se les vaya a dar, se puede valorar someterlas a un tratamiento especial como un recubrimiento de silicona para aumentar su durabilidad.

Durante la instalación, es importante evitar dañarlas (pellizcarlas) y seguir los consejos de instalación radial o axial, según sea el caso. También es recomendable el uso de estuches con herramienta específica para el montaje y mantenimiento de juntas tóricas.

Y una vez que que éstas ya están instaladas hay que vigilar su estado durante su vida útil, ya que muchas veces son sometidas a altas presiones y temperaturas, condiciones hostiles, mucha fricción… Recuerda que remplazarlas antes de que sea tarde es vital ya que los equipos en los que están instaladas tienen un coste mucho más elevado que las propias juntas tóricas.

Más información: Juntas tóricas